1-Elección del soporte y orientación.
Son muchos y variados: Vallas, pérgolas, arcos, pilares, muros, alambres y árboles. Es conveniente tener instalado el soporte antes de plantar el trepador/rambler. Debe ser un soporte lo suficientemente fuerte como para aguantar el peso final del rosal adulto.
El viento: En zonas con mucho viento, mejor (casi diría que imprescindible) en una zona protegida. Los rosales que trepan resisten mal el exceso de aire, pueden llegar a desarraigarse, por muy bien sujetos que estén al soporte. Además, las espinas rompen los brotes tiernos y las hojas, al ser movidas las ramas. En zonas con menos vientos, procurar que se forme un ángulo con respecto a la dirección de los vientos más frecuentes.
El sol: Pleno sol, a excepción de cultivares que soporten horas de sombra.
2-Plantación.
Seguir las indicaciones generales para rosales.
Salvedades: Si se planta al lado de un muro, procurar que haya una distancia adecuada (mínimo 30 cms), necesaria para la circulación de aire y el posterior mantenimiento. Recordar, además, que los pies de los muros son zonas muy secas, por lo que hay que vigilar el riego, sobre todo el primer año.
Los rosales trepadores/ramblers se suelen vender con las ramas más largas que el resto de rosales. Estas ramas nunca se deben podar, ya que forman la estructura básica que comenzaremos a guiar desde el primer año.